BOCA Y DIENTES: Importancia de la salud dental.

   
 

El cuidar su boca y sus dientes a lo largo de su vida puede evitar problemas en la boca con la edad. Cuidar de sus dientes quiere decir lavarse y usar el hilo dental todos los días y visitar al dentista regularmente.

 

Infantes y los niños

El primer grupo de dientes está formado casi por completo cuando uno nace. Al comienzo, estos dientes están escondidos debajo de las encías. Estos dientes son importantes, porque después de que emergen, sirven para ayudar a su bebé a masticar comidas, hacer una bonita sonrisa, hablar bien y guardar el espacio en donde los dientes permanentes estarán en el futuro y que crezcan derechos.

 

Usted puede cuidar los dientes de leche de su niño/a usando las siguientes sugerencias:

Lave los dientes de leche todos los días. Cuando salen, los puede lavar con una toallita húmeda suave. Cuando estén más grandes puede usar un cepillo de dientes para niños.

Pregúntele al médico o al dentista del bebé si necesitará fluoruro extra.

No deje que su niño se duerma con el biberón en la boca. Esto puede dejar leche o jugo de fruta en los dientes, y causar caries que se conocen como "caries dental de biberón."

Aliente a los niños mayores a comer bocadillos bajos en azúcar, tal como frutas, quesos y vegetales.

Evite darles dulces pegajosos, y gomas.

Enséñele a su hijo cómo mantener la boca limpia y la importancia del lavado de dientes.

Lleve a su hijo/a al dentista regularmente, empezando con los primeros dientes.

 

Adolescentes

Cuidar de su boca y dientes ayudará a que tenga buen aliento, una bonita sonrisa y menos caries. Aquí le damos simples sugerencias:

Lave sus dientes 2 veces al día con pasta con fluoruro.

Use hilo dental por lo menos 1 vez al día.

No fume o mastique tabaco, esto puede teñir sus dientes, darle mal aliento y causar cáncer.

Use aparatos protectores mientras está jugando deportes de contacto.

Vea a su dentista regularmente todos los años para exámenes y limpiezas regulares.

 

Adultos

El continuar buenos cuidados de su boca y dientes ayudará a evitar la pérdida de dientes, dolores en las encías y otros problemas. Aquí le damos sugerencias que debe hacer:

Lave sus dientes 2 veces al día con pasta con fluoruro.

Use el hilo dental 1 vez todos los días.

No fume o mastique tabaco.

Pregunte si algunas medicinas que toma pueden afectar sus dientes. (Por ejemplo, algunas medicinas causan sequedad en la boca).

Mire dentro de su boca regularmente, buscando heridas que no se curan o encías irritadas u otros cambios.

Visite a su dentista regularmente.

Si tiene cualquier problema con sus dientes o preocupaciones sobre su boca, vea a su médico o dentista inmediatamente.

 

 

Uso y manejo de los cepillos de dientes

 

El cepillado dental con pastas que contengan flúor es un método simple, ampliamente recomendado y practicado para el cuidado de los dientes. Cuando se realiza en forma habitual y apropiada, el cepillado dental puede reducir la cantidad de placa que contiene la bacteria asociada con la enfermedad gingival y las caries dentales, como así también proveer los beneficios del flúor en la prevención de las caries.

 

La boca es el hogar de millones de gérmenes. Al remover la placa y la suciedad del diente, los cepillos dentales se contaminan con bacterias, sangre, saliva, detritos bucales y pasta dental. Debido a esta contaminación, una simple recomendación es enjuagar su propio cepillo con agua de la llave después de cada cepillado. Algunas investigaciones especiales han sugerido que, aun después de un profundo enjuague, los cepillos dentales pueden permanecer contaminados con organismos potencialmente patogénicos. En respuesta a esto, se han desarrollado diversos medios de limpieza, desinfección o esterilización de los cepillos dentales en uso. Sin embargo, a la fecha, no se ha publicado ninguna investigación que registre algún caso en el que el cepillado con cepillos dentales contaminados haya provocado en el usuario la recontaminación de su boca, infecciones bucales u otros efectos adversos para su salud.

 

 

Recomendaciones para el cuidado del cepillo dental

 

No comparta los cepillos dentales. El intercambio de fluidos corporales que esto promovería, aumenta el riesgo de contraer infecciones para quienes los compartan. Esta es una consideración particularmente importante para las personas con sistemas inmunes comprometidos o con enfermedades infecciosas.

Después del cepillado, enjuague su cepillo dental cuidadosamente con agua corriente para asegurarse de remover la pasta dental y los detritos, déjelo secar al aire libre, y guárdelo en posición vertical con las cerdas hacia arriba. Si varios cepillos comparten el mismo cepillero, no permita que haya contacto entre ellos.

No es necesario remojar los cepillos dentales en soluciones desinfectantes o enjuagues bucales. En realidad, esta práctica puede provocar la contaminación entre cepillos si la solución se utiliza durante un periodo largo o si varios usuarios la comparten.

Tampoco es necesario utilizar lava-vajillas, dispositivos de microondas o rayos ultravioleta para desinfectar los cepillos dentales. Estas medidas pueden dañarlos.

No mantenga los cepillos cubiertos ni los guarde en recipientes cerrados. Estas condiciones (un ambiente húmedo) son más propicias para el crecimiento bacteriano que el aire libre.

Reemplace su cepillo dental cada 3-4 meses, o antes si las puntas de las cerdas aparecen gastadas o dobladas. La decisión de comprar o usar productos para la desinfección del cepillo dental requiere cuidadosa consideración dado que, actualmente, la literatura científica no apoya esta práctica.

 

 

Cepillado dental en escuelas.

 

El cepillado dental en ámbitos grupales debería realizarse siempre bajo supervisión para asegurar que los cepillos dentales no se compartan y que sean utilizados apropiadamente. En estos ambientes, la probabilidad de que el cepillo se contamine es muy alta, sea esto porque los niños juegan con ellos o porque los cepillos dentales son guardados en forma inapropiada. Además, existe una pequeña posibilidad de que los cepillos puedan contaminarse con sangre durante el cepillado. Aunque el riesgo de transmisión de enfermedades a través de los cepillos dentales es aún mínimo, es una causa potencial a considerar.

 

Recomendaciones para la higiene bucal en escuelas:

Cada niño debe tener su propio cepillo dental, marcado claramente con su identificación.

No permita que los niños compartan ni pidan prestados los cepillos dentales.

Para prevenir la contaminación a través del tubo de la pasta dental, asegúrese de eliminar un trocito de pasta sobre un papel antes de aplicarla sobre el cepillo dental.

Después de que los niños finalizan el cepillado, deben enjuagar sus cepillos dentales cuidadosamente con agua corriente, dejarlos secar al aire libre y los guardarlos en la posición correcta con las cerdas hacia arriba de modo tal que no entren en contacto con los de otros niños.

Suministre a los niños vasos de plástico para enjuagarse después del cepillado. No permita que compartan sus vasos.